
¿Alguna vez se han preguntado qué pasaría si en las ciudades hubiese señales de tránsito que informaran a los peatones sobre la existencia de algún momento de haiku?

Esta misma pregunta me asaltó un tarde de otoño mientras esperaba ante la luz roja del semáforo, y he aquí el resultado, que espero nos lleve a vislumbrar algunas posibles respuestas. O, tal vez, desatar nuevas preguntas...